Inteligencia según la definición de la popular Wikipedia, es "la capacidad de entender, asimilar, elaborar información y utilizarla adecuadamente". En un sentido más amplio tiene que ver con esa capacidad en diversos ámbitos. En nuestra civilización occidental hemos hecho culto a la Inteligencia en una dimensión básicamente mental (cognitiva) en desmedro de otros ámbitos no menos importantes, como por ejemplo la Inteligencia Emocional, afortunadamente rescatada hace algunos años por Daniel Goleman.

En nuestra mirada integramos 6 inteligencias que conforman lo que hemos llamado Inteligencia Integral: La Inteligencia Corporal (disciplina, conciencia corporal, ritmo, movimiento), La Inteligencia Emocional (reconocimiento y conexión con las emociones y los estados de ánimo), Inteligencia Cognitiva (visión, lenguaje, cognición), Inteligencia Perceptual (desarrollo de la intuición, la pre-visión, el anticiparse a los procesos), Inteligencia Espiritual (conexión con el sentido, responsabilidad social, propósito y construcción de valor) y la Acción, como dominio constitutivo, a través de la inter-acción y la generación de procesos dentro de una comprensión del “sistema” y de la “cultura” en las cuales estamos inmersos. Cada una de estas inteligencias plantean desafíos creativos específicos que al final son las que articulan la "experiencia" de aprendizaje o de comunicación buscada.














